Quise rescatar algo que posteé en Facebook hace casi dos meses atrás. Esto porque sentí que fue un posteo muy sincero, cercano a mí, y además porque quiero darle un sentido de mayor importancia a través de esto.
Antes de pegarlo, quiero añadir que el acompañamiento musical no me lo puedo sacar de la cabeza (aunque este video está a una velocidad aumentada), y tengo unas ganas terribles de volver a verla.
Ahora sí, el post es el siguiente:
No saben cuánto me llega este desenlace. El sacrificio de Batman al tomar toda la responsabilidad de los actos de Harvey Dent para que el mal no se reproduzca en la ciudad es simplemente notable. Al pedir que lo persigan, Batman pone sus intereses por debajo de la salud de Ciudad Gótica (que ya tiene gente de dudosa categoría), simplemente por el deber de hacer lo correcto.
"Porque esto es lo que tiene que pasar. Porque a veces la verdad no basta. A veces la gente merece más. Algunas veces la gente merece que su fe sea premiada."
A pesar que no hizo nada malo, él puede soportar malos tratos, persecuciones y la indiferencia del resto, porque ha dedicado su vida a proteger lo que atesora: que cada uno viva como desee. Cueste lo que cueste.
Hola nuevamente. Me dejo caer en una mini-edición especial para hablar de Inception, una película que me gustó mucho, pero mucho mucho. Si no quiere que se la eche a perder, puede hacer dos cosas: o deja de leer ahora; o me acompaña al cine a verla nuevamente, y vuelve más tarde a leer el comentario. Si quiere que se la cuente, puede seguir leyendo. Sólo espero hacerlo lo mejor posible en las líneas que siguen.
Recuerdo haber escuchado de la película a través de Facebook hace ya más de un año (ver video más abajo), y el dato que más me quedó en la cabeza fue que es la nueva película de Christopher Nolan, el director de Batman: El Caballero de la Noche. Dado que Nolan tiene un buen currículum (ver también Memento y The Prestige [El Gran Truco]), decidí esperar esta película, a ver qué tanto traía consigo.
Habían algunos factores en contra. Estaba asustado por la duración del film -casi 2 horas y 40 minutos- y mis expectativas estaban muy altas, debido a lo exitosos que resultaron ser sus anteriores filmes. Además, la idea de ambientar una película en la mente humana, usando como motor los sueños de una persona, y como medio la implantación o extracción de conceptos denominados "ideas", me parecía un poco forzado, y honestamente me causaba más rechazo que aceptación.
Sin embargo -y me alegro mucho de esto- Inception es francamente un peliculón. No escatima en recursos para graficar cada momento, cada sueño, con lujo de detalles. Se toma su tiempo en contar cada una de las patitas de la historia, sin dejar nada en el aire (excepto, quizá, el final abierto que se manda Nolan, sacado de un libro de texto), y deja tremendamente satisfecho. A pesar que duró considerablemente menos que Avatar, esta vez sentí que cada minuto se aprovechó mucho más.
Ahora, habiendo dicho lo anterior, hay que tener en cuenta que a pesar de ser una película de un equipo en una misión, el desarrollo de la historia concierne exclusivamente a un solo personaje, Dom Cobb (DiCaprio). De esta forma, el resto de los protagonistas sirve solamente como válvulas de escape o bien como medios para lograr lo que Cobb desea: volver con sus hijos. Por esto mismo no le puedo reclamar una falta de desarrollo en los personajes, ya que no es ese el objetivo de la película, sino más bien retratar el viaje de Cobb en su última misión, y todos los problemas que ha tenido por culpa de ser tan bueno en lo que hace. Otra película con las vidas de Arthur, Ariadne, Eames, Saito y Yusuf (hasta me aprendí sus nombres!) habría sido también muy interesante, pero sería eso mismo, otra película.
Esquema de los niveles del sueño (¡¿qué?!) retratados en Inception.
Lo que quiero que quede claro luego de este pequeño escrito, es que lo importante acá no es contar historias de marcianos, de monos de color azul, o de mundos paralelos en niveles de sueños, sino que la verosimilitud que aplicamos a la forma, sobre el fondo que queremos contar. Si leemos entre líneas, Inception es honestamente y simplemente más de lo mismo: es una película que habla del amor incondicional, de los miedos de cada uno a la hora de comprometerse, y de la importancia que le damos al éxito profesional por sobre otros aspectos de nuestra vida. Pero está tan bien contada, y todos los temas se desenvuelven de una manera sublime y en el momento adecuado, que poco a poco se va formando una película sólida, cosa que logra que ese "más de lo mismo", sea al mismo tiempo totalmente diferente, y original.
Comentario (y párrafo) aparte me merece todo el concepto de las ideas, definidas por Cobb como "parásitos con gran fortaleza", ya que una vez que se te meten en la cabeza y encuentran un norte, nadie te detiene en tratar de seguirla. Eso es cierto en tantos niveles, que valida todo el universo creado para la película, e incluso me hace pensar en que hoy en día las ideas -o como los llamo yo, discursos- ya se implantan en las personas. Ideas malas agarran a personas en malos momentos, ideas maliciosas se aprovechan de la bondad de la gente (no quiero poner ejemplos), ideas perversas hacen cambiar a las personas, pero también las ideas buenas abundan en todo tipo de mentes. Creo que hay que tener la sabiduría y la fortaleza para seguir aquellas que valen el esfuerzo.
La música acompaña bastante bien a la película. Creo que Hans Zimmer captura muy bien la escencia de un mundo onírico, pero al mismo tiempo lúcido -incluso más que la realidad- y cargado de acción y reflexión. Ahora, definitivamente no es la mejor banda sonora que he escuchado, pero es recomendable de todas maneras.
Para finalizar, debo decir que Christopher Nolan se está convirtiendo en uno de mis directores favoritos, porque además ha sabido construir éxitos de taquilla con sus guiones tan bien hechos. Ojalá pudiera yo alguna vez llegar a crear algo tan genial como él lo ha hecho... ya en más de una oportunidad.
Hola nuevamente, espero que todos estén bien. Yo estoy... vivo. Y sano. Esta es una idea que hace tiempo vengo masticando, y dado que me falta un poquito para volver a escribir como lo hago de repente, decidí llevarla a cabo por mientras.
Revisando viejas carpetas de escritos y cosas que uno hace cuando cree estar en estados sobrehumanos, encontré unos viejos cuentos que elaboré para participar en el concurso Santiago en 100 Palabras. Como en el momento de presentar los cuentos éstos deben ser inéditos, claramente la idea no es andar mostrándolos por la vida. Además, como me da tanto terror que la gente vea mis escritos, también los tuve ocultos por mucho tiempo. Pero como ya están obsoletos, y además, porque quiero enfrentarme al miedo de ser leído y evaluado (aunque sea por una persona), cumpliendo así parte de mi plan de vida destinado a siempre enfrentar mis miedos, pase lo que pase (con experiencias exitosas como las arañas, la oscuridad, disertar... y supongo que algo más), les presento mis tres mejores cuentos, de acuerdo a mí mismo.
Debo decir que me cuesta escribir algo decente en tan poco espacio, pero al mismo tiempo, este ha sido un buen ejercicio para ser conciso y claro en lo que se expresa, por lo menos en la palabra escrita. Por último, confieso que tengo como 20 cuentos, y elegí sólo 3... ustedes saquen las conclusiones.
El tercer lugar se lo lleva "Creciendo con la Ciudad", un cuento escrito para la versión de 2008, que tiene exactamente 100 palabras.
Me acuerdo de esos años como si fuera ayer: Arturo Prat fue mi segundo hogar por más de un lustro, uno que recuerdo con mucho cariño. En ese tiempo fui a la plaza Santa Ana como muchos, donde me fue mal, como a varios. Más de un libro compré en San Diego, que al final nunca leía. Algún paseo me di por La Moneda, aunque no creía mucho en quienes estaban dentro. Sigo sin hacerlo. Esos años vivía cerca del Templo de Maipú, y pasaba todos los días por la Estación Central, donde aprovechaba de soñar que viajaba en tren.
Gracias por leer, y no sería malo si dejaran su comentario. Nos leemos la próxima vez!
Hoy a las 20:30 horas estamos invitados a apagar las luces de nuestras casas y a realizar lo que se llama un "apagón voluntario" por la denominada Hora del Planeta. Esta iniciativa nació en 2007 en Australia, como parte de la WWF (no la World Wrestling Federation) y ha ido capturando adeptos a lo largo de todo el mundo. La idea es evitar el (supuesto) calentamiento global dándole un respiro a la Tierra. ¿Qué respondo yo a esta invitación? Pues no, gracias.
El cuento de la hora del planeta es una excusa perfecta para hacer algo (más encima simbólico) por la Tierra por una hora, y el resto del tiempo darle como bombo. Me parece asombroso lo que la gente y la opinión pública recogen como "adecuado" simplemente porque es lo más cómodo y porque llena sus conciencias de mariposas. Claro, apago una hora las luces y creo que cambio el mundo, mientras el resto del año vivo tranquilo y nadie me puede decir nada con respecto a lo que gasto.
La hora del planeta supone, creo yo, un ejercicio posterior que nadie asume o nadie hace público (al decir "nadie" me refiero principalmente a los medios de comunicación), ya que la idea es continuar con las iniciativas que tengan como fin darle un efectivo respiro al planeta. Pero de nuevo, esta sociedad no parece responder a nada que involucre tiempo, ya que la inmediatez y el cortoplacismo actuales nos han carcomido las buenas intenciones, que yo creo que sí tenemos.
Esta irresponsabilidad a la hora de asumir nuestros actos, sumado a la incapacidad de cobrar cuentas a nuestras autoridades (quienes finalmente nos meten el dedo en la boca apoyando causas tan nobles como esta) es la que nos tiene con el mundo al revés, y asustados de que todo lo que ocurre (terremoto incluido) es por culpa nuestra. Yo no creo que sea tan así, pero bueno, hay que controlar a las masas de alguna manera.
Para mí el calentamiento global es un fenómeno tan natural como el movimiento de rotación de la Tierra. Como todo en la vida, pasamos por ciclos, y nuestra madre tierra pasa por lo mismo. Por esto me parece una santa pelotudez andar apoyando causas que más encima no tienen nada de concreto. Bottom line, cuando las autoridades se pongan serias con respecto al daño real que se le está haciendo a la Tierra (es decir, la tala de árboles, la contaminación y la muerte del suelo por la excesiva sobrepoblación en algunas ciudades (cof Santiago cof)), ahí voy a cruzar a su vereda. Por mientras, prefiero dejar el computador encendido para levantarme y opinar ante este sutil atropello.
Hola! Después de un alejamiento no premeditado (por lo largo del mismo), retorno a escribir a mi espacio. Echaba bastante de menos tirar líneas acerca de la vida, y no sobre política o elecciones (aunque debo seguir haciéndolo). Espero estén todos de lujo. Yo estoy casi casi de vacaciones, y con cero idea de qué se me viene el resto del año, pero estoy muy contento y con ganas de que vengan los mejores tiempos.
Ahora hablaré de mi experiencia con la película Avatar, supuestamente, un film que nos cambió TODO. En un principio tenía muchas ganas de verla, porque me imaginé una historia con personajes de verdad. Lamentablemente me encontré con caricaturas unidimensionales, diálogos básicos, propaganda innecesaria y un sentimiento de que en realidad no había hecho mucho en tres horas, cuando la verdad es que tenía que estar haciendo algo (o por lo menos, tenía muchas ganas de haberlo hecho). Básicamente, no pude creer que la película haya durado casi tres horas y que casi nada haya pasado.
Me pareció que la película quiso ser tantas cosas, quiso poner tantos temas sobre la mesa, pero que no mostró ni argumentos sólidos, ni personajes bien armados, ni historias convincentes. Lo único que me quedó fue el maravilloso mundo de Pandora... y?
"QUIERO UNA CHELAAAAAAA!!!!!!!!!"
La historia, en una cáscara de nuez, es ésta: Jake Sully es un cabeza de músculo que se da vuelta la chaqueta. Perfecto. Todos queremos ser mejores y vivir en mundos conectados con los espíritus... pero echaríamos de menos nuestro mundo, o por lo menos, lo mejor de el. Por eso mismo no me compro el cuento del final feliz, porque es imposible que Jake se olvide de cómo era en la Tierra, una vez que se pasó al mundo de los monos pintados de azul. Al mismo tiempo, la sabiduría de los Na'vi era muy grande, y el grado de permeabilidad de los individuos azules era grande mientras convivieron con los seres humanos. No puedo imaginar que NADIE de esa especie haya siquiera pensado en desarrollar armas, carros, o incluso el trueque después que los humanos se fueron. Me cuesta pensar que vivan exclusivamente de la naturaleza y que Jake Sully no eche de menos una cerveza, o ponerse unos boxers, de vez en cuando.
Me parece que el gran éxito de esta película se explica en parte por el escapismo que tiene la humanidad y por las ganas de entretenerse sin sentido (haciendo el parangón a prender la tele 'para que suene', o ver una serie para 'olvidarse del mundo', sin prestar real atención). Ambos puntos confluyen en el supuesto arrepentimiento que uno muestra (sentado en una butaca) al ser tan consumista y egoísta, un pensamiento que luego se olvida al salir de la sala. Esto ocurre porque la comodidad del mundo tal como está finalmente es superior a las ganas de cambiarlo. Si no, pregúntenle a los mismos norteamericanos, quienes son los que más abusan del planeta.
*Este comentario es previo a la ocurrencia del terremoto en Chile. Simplemente deseo fuerza a quienes perdieron tanto, y espero lo mejor para todos.
Hola! Espero que todos estén de lo mejor. Yo estoy bien, tomándome el tiempo para hacer lo que quiero, y claro, también dejando tiempo para hacer lo que debo.
En esta oportunidad quería hablar un rato sobre la franquicia de Terminator, y pasaré por hartos puntos, desde mi experiencia, hasta la nueva trilogía y algunas peleas legales en el medio. Todo mientras espero la Avant Premier del 2 de Junio, que afortunadamente podré ir a ver con mi compadre Momo, dos días antes del estreno oficial en nuestro país.
:^D
"¿Sarah Connor?" D:
Bueno, honestamente no recuerdo claramente cómo llegué a sintonizar Terminator, y no recuerdo si vi primero la primera parte o la segunda, pero lo que sí recuerdo es que más de un par de veces en TVN, un domingo o lunes por la noche, Arnold Schwarzenegger aparecía en nuestras pantallas como un cyborg enviado del futuro para eliminar a Sarah Connor antes que concibiera a John, el futuro líder de la resistencia humana frente a las máquinas. Esta primera entrega es una película excelente, te deja la piel de gallina en muchas partes, y Arnie parece nacido para el papel (lo robótico le sienta bien). Su indiferencia al matar a quien se le cruce en el camino siempre me deja sin aliento, mientras que la lucha de Kyle Reese (Michael Biehn, te ganaste el cielo) y Sarah Connor por sobrevivir ante tremenda amenaza (que naturalmente a veces parece imposible) hace que uno se identifique y corra con ellos cada vez que el T-800 se aparece. Además aparece Lance Henriksen, el protagonista de Millennium, una de mis series favoritas. Lo malo es que acá su personaje no termina de lo mejor.
La segunda película, Terminator 2: Judgement Day, la vi un par de veces en Space (siempre recuerdo el mensaje "ganadora del Oscar a los Mejores Efectos Especiales" que aparecía en la parte baja de la pantalla cuando volvían de comerciales) y bueno, casi los mismos sentimientos rodean toda esta película: desde la imperturbabilidad de las máquinas al acabar con una vida, pasando por el amor de una madre hacia su hijo, la empatía que una máquina puede llegar a sentir al luchar del lado de individuos tan sentimentales (no lo digo en un sentido peyorativo), los problemas éticos que trae el hecho de querer imitar el milagro de la vida sólo para nuestra satisfacción más egoísta, y claro, explosiones y persecuciones que te mantienen en la punta de tu asiento, que jamás vienen mal (pero sólo si están acompañadas de lo anterior). Esta película deja a la franquicia como una de las mejores del cine, y claramente como mi favorita.
Si se están preguntando por qué la saga me gusta tanto, en realidad es por bastante de lo anterior. O sea, la historia me encanta, los robots me encantan y las persecuciones me encantan. Pero lo que más me ha llamado la atención es simplemente el exceso de la humanidad a la hora de experimentar y tratar de llegar más allá, que finalmente termina con nuestra autodestrucción, una posibilidad que en este mundo, así las cosas, no me parece tan descabellada.
Volviendo a la línea de tiempo, desde aquella película pasaron casi doce años, y de repente me entero que hay un proyecto para una tercera película en desarrollo. Sin James Cameron sería complicado, después de todo era su historia (en el DVD de T2 cuenta que una noche que tenía fiebre soñó con una máquina enviada desde el futuro para dejar la escoba en nuestro tiempo, y que luego de esa pesadilla escribió T1). El resultado fue Terminator 3: La Rebelión de las Máquinas, donde lamentablemente los peores sueños de la madre de nuestro nuevo líder se hicieron realidad, y Skynet (el sistema que controlaba la inteligencia artificial de las máquinas a quienes les pasamos el control de nuestra seguridad) tomó conciencia y encontró que los mismos humanos ya eran una amenaza, por lo que usó las mismas armas que los humanos construyeron para protegerse, para eliminarlos.
"Llegamos!"
Honestamente, por fuera la película no es muy buena. Pero si miramos mejor era el paso natural a seguir si es que la saga continuaba. Ahora, dejemos algo en claro: probablemente esta (y las películas que vengan) no debieron de haberse hecho jamás, pero qué va. De todos modos esta película tiene una secuencia de la lucha del futuro que realmente me encanta. Aquí la tienen.
Antes de continuar con las películas, quería hacerle sólo un guiño a la serie de televisión Terminator: The Sarah Connor Chronicles. A mi parecer la serie fue bastante regular: siempre me resultó complicada la adaptación de una historia como esa al formato de serie, así como también me costó mucho digerir a la robot enviada del futuro, bautizada cariñosamente como Cameron, porque tenía actitudes que un T-800, un T-1000 o incluso la digna T-X jamás tendrían. Su primera temporada fue regular, y su segunda temporada fue aburridísima en sus doce primeros capítulos. Tan lenta como un bolero. Del 13 en adelante se puso bastante mejor, pero tampoco me cautivó en demasía, aparentemente causó igual efecto con FOX, ya que la cancelaron después de 31 episodios. R.I.P. TSCC.
Continúo. La génesis de una nueva película no fue fácil. Increíblemente, los derechos de Terminator pasaron por muchas manos, y nadie los quería (nadie me avisó )^:), hasta que Derek Anderson (no el basquetbolista) y Victor Kubicek (con su grupo Halcyon) se avivaron y se la compraron a Andrew Vajna y Mario Kassar (los primeros que salen cuando uno pone T2 y T3). Eso llevó a muchas disputas legales, ya que una negociación con MGM respecto a los derechos se fue al carajo y estos demandaron. Finalmente la WB pagó mucha plata para la distribución de la nueva película en USA, y Sony Pictures pagó aun más plata para la distribución internacional, haciendo así plata para la producción (unos miserables 200 millones de dólares (bromeo)) que Halcyon distribuyó.
Lo que de repente me pregunto es si Halcyon Group es el malo de la película por querer lucrar de una saga que ya tuvo su mejor momento, y al elaborar una respuesta tengo sentimientos encontrados, porque parece que hubieran dos bandos. Polarizando ambos bandos tenemos por un lado al santo de James Cameron y su maravillosa historia, que terminó de manera excelente; y por otro, este grupo de avaros de Halcyon que sólo busca generar dinero reviviendo una franquicia que debió de haber permanecido como estaba. Sin embargo, Eli Stone me dejó muy claro una vez que: "once you grow up, you realize there are no sides, it's just people". Así que me tomo la película que viene como el fanático que soy, e iré a verla feliz.
La espera por Terminator Salvation comenzó hace mucho tiempo, y peor es el hecho que el film se estrene dos semanas después que en Estados Unidos. Pero no ha sido tan terrible. Bajé el soundtrack de la película (de Danny Elfman, autor de un millón de soundtracks) y le he dado duro estos días. No es el mejor del mundo, pero es decente (en mi nuevo reproductor de música pueden escuchar el opening). Junto con la música de T3 (por Marco Beltrami) arman uno bien bonito. Personalmente prefiero el OST de T2, (de Brad Fiedel (no el arquero gringo, ese es Friedel)) uno que no tiene corazón, pero que por lo mismo le pega muy bien a la película.
La película no ha recibido tan buenas críticas oficiales, pero he leído de mucha gente que le encantó. Al parecer McG (el director) y su director de fotografía (pobre, ya verán por qué) hicieron un muy buen trabajo, pero John Brancato y Michael Ferris fallaron en la profundidad de la historia y en los personajes. A pesar que Jonathan Nolan (The Dark Knight) y Paul Haggis (Crash) revisaron el guión, no quedó muy bueno.
Terminator 3 buscaba ser el comienzo de una nueva aventura, y de hecho una cuarta parte se iba a trabajar casi de manera simultánea, pero la idea no dio frutos. Se dicen cosas parecidas de Terminator Salvation, y sólo queda esperar para ver si eso pasa. Personalmente, estoy disfrutando el viaje, así que no me incomodaría tener más secuelas.
Sería todo por hoy. Antes de irme, los dejo con el pequeño arrebato de Christian Bale en contra del director de fotografía, Shane Hurlbut, en medio de la filmación de la película. En defensa de Bale, el hombre es apasionado.
Cuídense, nos vemos por ahí. Y si quieren acelerar el proceso, mi teléfono siempre está prendido. Chau!
Ya todos saben que me gusta Chuck, y estoy viendo que corre real peligro de no ser renovada para el próximo año. Sé que uno como chileno no puede hacer mucho, pero si sus seguidores compramos los dvd's, o sintonizamos los capítulos por Huluo NBC.com (mediante alguna trampilla loca) quizá podamos hacer algo. Corran la voz. Ayudemos a la causa.
La vida nos da momentos para hacer grandes cosas. Estas cosas son grandes debido a que muchas cosas se juntan, y al sólo tirar de un hilo puedes lograr desenvolver algo importante. Así ocurre algunas veces, cuando sentimos que debemos tomar decisiones porque si no lo hacemos, perderemos algo que difícilmente se repetirá.
Es por eso que me cuesta creer que todo está escrito, ya que si nos acercamos al nivel microscópico de analizar cada día u hora de un individuo, vemos que estos están llenos de decisiones, que van variando en intensidad en cuanto a su importancia. Pero de cualquier forma, cada una de estas deciciones va definiendo el individuo que uno es, si se atreve o no a hacer cosas, y si aprende de sus errores y/o de acuerdo a los resultados obtenidos.
Personalmente, he tenido varios momentos donde me he dicho 'ya, es momento de hacer algo', sea esto estudiar para mejorar mis notas (ahí no me hago tanto caso), para hacer algo entretenido con alguien interesante o simplemente para no quedarme en casa escribiendo en un blog que nadie lee (oops!). Como se puede observar, más que estar esperando el momento perfecto, mi acercamiento es más uno de crear las condiciones para dar grandes pasos una vez que ya se hace necesario.
Como nunca me ha gustado escribir cosas que no tengan un punto claro, ahora pasaré a el. Imposible ha sido no notar el gran festival de música Pepsi Fest. Con una gran parrilla de artistas que va desde Peter Gabriel, pasando por Chris Cornell, Sonic Youth y hasta Rick Astley, es un espectáculo de magnitud, donde mucha gente se concentrará y la pasará bien. Mucha gente incluso se sentirá agradecida con Pepsi por todo lo que hizo en sus vidas. Obviamente la marca no lo hace por la buena onda, sino por la gran cantidad de publicidad que obtiene con esto.
Es en este momento donde algunas cabezas más debieron de haber chocado para haber introducido la nueva imagen de Pepsi, aparecida antes del año nuevo en los Estados Unidos. Una imagen que busca adaptarse a los nuevos mercados y que busca refrescar la imagen de una de las bebidas preferidas en el mundo entero (y eso que a mí me gusta mucho más la Coca-Cola). Es una imagen cuyo lema es 'refresh everything' y se muestra mucho más simple pero a la vez más moderna. Me extraña que nadie haya aprovechado esta gran oportunidad para lanzar con bombos y platillos la nueva imagen de la bebida.
Al parecer, quienes manejan la imagen de Pepsi en Chile crearon la oportunidad perfecta, pero se fueron antes de tirar la cinta que develaba su nueva realidad.
Hola a todos, espero que estén bien. Yo estoy bastante, bastante bien (notaron que usé dos veces la palabra, para darle énfasis?), pero como casi siempre me ocurre, creo estar encerrado en un tiempo que no es el mío, porque todo lo bueno que puede pasar no se encuentra en el ahora (espero haber sido claro). Afortunadamente puedo ver un tiempo donde las cosas (y hartas) sí resultan, por el mismo trabajo de hormiga que hago en los días como éste.
He estado perdido por bastante tiempo, y esta vez vuelvo no para contar lo que prometí contar, sino para introducir mi retorno, porque estoy seguro que la persona que vuelve esta vez es mejor (aunque probablemente tiene problemas medianamente preocupantes para comunicarse) y más sabia.
Esta vez no habrá edición de RIAVERAN, el medicamento preferido de los niños (qué niños?!), porque no me tomaré el tiempo de revisar el 2008. Considero que fue un año bastante bueno, y distinto en muchos ámbitos, pero no hubo un conjunto de acontecimientos tan genuinamente grandes como para darme la molestia de contar (a menos que ya lo haya contado, claro está). Esto tiene una sola excepción, que espero contar alguna vez (si me presionan lo suficiente podría acelerar procesos, pero a falta de comentarios honestamente me estoy haciendo de rogar. Mi monstruo está cagao de hambre.).
La universidad empezó el 5 de marzo, tengo apenas DOS ramos, y espero terminar con TODO a fin de año. Ese fue el párrafo de la U.
Hoy me hice una cuenta en Twitter. Honestamente, nunca me calenté mucho con esta página desde que oí sobre ella hace como 3 ó 4 meses atrás. Me metí a twitter.com y hasta vi el video... todo parece muy bonito y bienintencionado, pero en realidad me choca un poco, y lo encuentro hasta un poco catete, que la gente se interese tanto en las pequeñeces del día de otra persona. Concedido, puedes encontrar a mucha gente famosa y darte cuenta que ellos también duermen, comen y van al baño (así como también puedes tratar de contactarlos); pero para uno parece algo completamente irrelevante: por qué le va a importar a alguien que yo esté "en mi casa, pensando en ella"? O bien "chato de comer fideos con salsa"?
Por culpa de Tas Melas y J.E. Skeets, animadores del Video Podcast 'The Basketball Jones' hice finalmente mi cuenta de Twitter, pero sigo bastante poco convencido. Por ahora, me quedo con Facebook. Por lo menos tiene juegos y puedes subir fotos y videos.
Tengo bastante tiempo a mi haber por estas fechas. Lo que legítimamente me ata no toma mucho de mi tiempo, porque por ahora no hay una preocupación genuina por la tesis (tampoco puedo hacerme el chorito y decir si alguna vez la habrá, porque sí, la habrá) y voy a la U lunes y miércoles. Sin embargo estoy encontrando cosas que hacer: estoy aprendiendo alemán (con el profesor Jorge Saldaña, powered by Livemocha and DW), tengo un par de ideas locas que aun no puedo revelar (así si explotan en mi cara sólo me iré a lavar) y que ocupan un poco de mi tiempo, estoy abierto a trabajar part-time (y busco de manera muy relajada alguna pega) pero por ahora ando, como se dice en las tomas y poblaciones, freelance. Lo bueno es que no me he aburrido, ya que siempre tengo un correo que mandar, algo que ver o aprender y claro, cómo olvidar el estudio universitario, que ahora más que nunca debo tomarme en serio. Total, son sólo nueve meses más.
Ya, los dejo. Ha sido un gusto retomar esto, lo echaba de menos. Le mando un saludo especial (y caluroso) a mi compadre cagón, quien ayudó a alimentar a mi monstruo y de quien no sabía hace harto. Espero que estés de lo mejor!
Hasta pronto!
PS: Voy a hacer una petición seria y respetuosa para quien lea: los comentarios constituyen una parte muy importante (hasta vital) de un blog. Si pasa por el vecindario y esta página le mueve algo, por favor, hágaselo saber a quien escribe. Siempre es mejor saber. Gracias.