sábado, 17 de mayo de 2008

Jorge <3 The Shins

Mi amor por The Shins es creciente (¡Hasta me sé el nombre de uno de sus integrantes! (James Mercer, vocalista)) Creo que mi pentágono de la verdad musical tendrá ahora a The Shins, con lo que uno de sus presentes integrantes bajará a la segunda división musical. Pero eso aun no lo decido bien. Acá dejo un tema que puede ser fácilmente el mejor del grupo, se llama A Call To Apathy, o bien Gone For Good, yo lo conozco como el primero, pero el nombre más popular aparentemente es el segundo. Dos cosas para terminar: por favor, lean la letra que está muy re buena, y el hecho de ir a tu sótano a tocar una canción porque sí realmente me deja extasiado (por no decir mojado). Lamentablemente no tengo sótano, ni tampoco soy perito en la guitarra, y demonios, no tengo ningún partner musical ni menos alguna canción escrita. Creo que me faltan un par de cosas.

Un saludo grande y ya volveremos con más.
Chau!



The Shins - Gone For Good

Untie me, I've said no vow
The train is getting way too loud
I gotta leave here my girl
Get on with my lonely life

Just leave the ring on the rail
For the wheels to nullify

Until this turn in my head
I let you stay and you paid no rent
I spent twelve long months on the lam

That's enough sitting on the fence
For the fear of breaking dams

I find a fatal flaw
In the logic of love
And go out of my head

You love a sinking stone
That'll never elope
So get used to the lonesome
Girl, you must atone some
Don't leave me no phone number there

It took me all of a year
To put the poison pill to your ear
But now I stand on honest ground, on honest ground

You wanna fight for this love
But honey you cannot wrestle a dove!
So baby it's clear...

You want to jump and dance
But you sat on your hands
And lost your only chance

Go back to your hometown
Get your feet on the ground
And stop fucking around (en la original dice 'floating', pero viva la informalidad)

I find a fatal flaw
In the logic of love
And go out of my head

You love a sinking stone
That'll never elope
So get used to used to the lonesome
Girl, you must atone some
Don't leave me your phone number there
['cause honestly I do not care]

sábado, 12 de abril de 2008

Vacaciones 2008: Un esperado resumen, parte dos: El Sur.


Hola nuevamente. Espero que estén bien y con ganas de leer. Yo estoy rehusándome a hacer las cosas para una universidad que estará un poco cargada la próxima semana. La segunda parte de mi relato vacacional está aquí, y con la misma cierro el capítulo que tanto disfruté hacer, y parece que ustedes también disfrutaron bastante. Esta vez hablaré de mi estadía en el sur de Chile, donde estuve un par de semanas que más que nada fueron para relajarse y olvidarme de lo malo.

Como iba diciendo entonces... Habiendo ya terminado el trabajo que debía realizar para la universidad (ese del que tanto hablé en mi aventura a Tongoy) me veía con mucho tiempo en mis manos y de vuelta en Santiago. Analizando esta situación recibí la cordial invitación de mis tíos (y mi hermana que estaba un poco ilusionada con mi presencia) al sur, más específicamente al pueblo de Vegas de Itata, donde mis tíos tienen una casita. Lo pensé casi 7 segundos, y dije que sí, más que nada por el hecho de poder tirarme a descansar, a hacer nada y a no estar cerca de nadie (cabe mencionar que no llega señal telefónica, así que mientras nadie sufriera algún percance, todos se podían ir a la cresta por este tiempo).

Dado que me iba a un lugar lleno de tranquilidad y nada mucho pasaría una vez que llegara, quise entonces ponerle emoción al viaje (entendido como el desplazamiento físico entre un punto y otro, no al viaje como experiencia completa): el día 12 de Febrero compré el pasaje a Coelemu (ciudad relativamente grande cercana a Vegas) en la prestigiosa flota de buses Villa Prat (ya, si tampoco es mala, el comentario lo hice de mala onda no más) a las 10 am. Resulta que el día 13 llegué a las 10:06 al terminal... y el bus se había ido. No lo podía creer. Fui al local del Villa (chia) y me dijeron lo que tanto temía. Mi tía, como si se lo hubiesen dicho a ella, me llamó en ese preciso instante, y yo procedí a tragar saliva. Gulp. Contesté y recibí un medio sermón (no fue uno entero, fue más bien moderado) junto con la instrucción de cambiar la hora del pasaje mientras le pasaba con el caballero que vendía los boletos (no sé por qué quería hablar con él, si el señor no tenía pito que tocar). Él le explicó entonces que me subirían en el próximo bus que saliera, a las 13:20 horas, y que no se preocupara. En conclusión, el pasaje sí se podía cambiar en el caso que persona se aweonara. Está de más decir que me encantó esa cláusula y que por la misma volvería a viajar en el Villa.

Así, me quedé con tres horas para rellenar (no me iba a devolver a mi casa, ya que andaba cargado casi como cuando iba al norte). La primera cosa que hice fue sentarme en el patio de comidas del terminal Alameda. Decidí desayunar en el McDonald's y mientras veía el Buenos Días a Todos (El Matinal de Chile) dentro de mí se llevaba a cabo una interesante conversación:

- Conciencia: ¡Cómo se te pasó el bus, por Dios!
- Humbertito: ¡Pucha! Jamás imaginé que el bus se iría tan justo... he tomado más de una decena de buses en mi vida y NINGUNO había salido a tiempo. Cuando fui a Mendoza, ¿te acuerdas?
- C: Claro, estuve allí.
- H: Cierto. Ese bus, el que salía de Santiago - al cual también llegué tarde - no salió a la hora, de hecho, menos mal que no salió a la hora, si no como 10 minutos después, porque si no, no llego.
- C [un poco alterado y recordando algo sin mucha importancia]: Igual la wea se tuvo que devolver porque el paso estaba nevado...
- H [volviendo al tema que los convocaba]: Sí wn... pero ¿viste? Cuando iba a San Carlos, cuando fui a Tongoy, esa wea llegó a la hora del pi--
- C: Entiendo tu punto, pero no por eso debes llegar tarde. Ahora llama a tu madre para avisarle.

Mi madre reconoció el hecho pero también se dio cuenta que no había nada que hacer. Eso es una de las cosas que más me gusta de ella. Así que sólo cabía esperar. Decidí apagar todos mis artefactos de música (que aquella vez alcanzaba la suma de 2, porque le había pedido "prestado" el iPod a mi hermano, y llevaba mi mp4) para poder escuchar mucha música (y ver alguna serie) en un viaje que duraría aproximadamente 6 horas y media, efectivamente cuando estuviera viajando.

Así pasaron las horas, y el bus llegó (por fin) unos diez minutos antes de las 13:20. Me subí a buscar mi asiento revalidado, y estaba ocupado. Dos señoras habladoras estaban en el 9 y el 10, una de ellas ocupaba el 9, MI ASIENTO. Después de un momento dubitativo las encaré, y me dijeron que harían lo posible para arreglar la situación, una vez que el chiquero arriba de la máquina se apaciguara. Efectivamente, mirando para atrás, había muchos asientos ocupados y en general había bastante desorden. La señora de más edad (también la más conversadora) tenía como el asiento 31, así que después de arreglado el embrollo, se fue con viento fresco. La otra señora estaba en la ventana, es decir, en el 9, MI ASIENTO. Esta vez, con pocas dudas se lo pedí. Ella se sorprendió un poco por la petición y me preguntó si hacía alguna diferencia. "Sí, me gusta mirar el paisaje cuando viajo." Seco. La señora se cambió al 10. Así, el viaje comenzó.

Casi siete horas después, donde el auxiliar colocó El Transportador 1 y 2, así como una película de Ethan Hawke donde se muere todo el mundo (menos él); luego de haber visto un par de series en el aparato musical de mi hermano y haber escuchado como 5 discos de música enteros en el mío; y después (por qué no mencionarlo) de haber hablado unas cuantas palabras con la señora (quien se bajó como una hora antes que yo), llegué al terminal de Coelemu. Exhausto. Me dolía la cabeza y tenía ganas de quedarme parado para siempre.

Pasado ese día, todo fue más o menos similar: días tranquilos donde íbamos a zonas cercanas (un bonito ejemplo fue cuando fuimos a dejar a la tía Casimira (gran valor) a Tomé) o bien nos quedábamos allí, íbamos al río Itata (muy rico para bañarse, pero estaba muy requete bajo) y luego caminábamos, comíamos y descansábamos. Y por las noches conversaba un rato con mi hermana y veíamos películas (aquí vi las dos Exterminio, que en realidad me decepcionaron demasiado) hasta que me quedaba dormido, y dormía como lirón. Lo que eché de menos eso sí fue alguien apañador, que tomara fotos de cualquier estupidez y que aceptara caminar en la tarde (porque caminar en la noche igual me daba un poco de cositas) por ahí. Pero de todos modos no me quejo: igual fui a lanzar el boomerang que me regalaron y mi hermana quiso grabar algo (que no le haya resultado fue otra cosa). Fue mejor en todo caso, porque no logré que la lesera se devolviera.

Y bueno, para terminar el paseo (y para justificar la foto de más arriba), los últimos 4 días fuimos a las Termas de Chillán-- bueno, a unas cabañas que estaban un poquito más abajo, pero es como lo mismo. La última tarde fuimos a bañarnos a unas aguas termales que estaban bien calientes pero que eran bastante ricas, además me hicieron un masaje bastante bueno. La chiquilla tenía buenas manos y al parecer habilidades meta-físicas, ya que mientras me masajeaba las manos y los pies me describió entero fallando sorprendentemente poco.

Y bueno, había llegado el tiempo de volver. El viaje a Santiago salió perfecto, así que mi historia termina aquí. Han sido ustedes testigos de mis vacaciones 2008, unas pequeñas vacaciones que significaron hartas risas y harta distracción de mi vida cotidiana. Me retiro ahora, debo estudiar. No quiero repetir la misma historia de siempre, conmigo llegando al día de la prueba diciendo: "¡No me leí todos los textos! ¡Soy tan estúpido!"
Cuídense harto y nos belmont.
Chau!

PD: Un saludo a la Cari, la joven del dating show Amor Ciego, quien eligió a Edmundo como su pretendiente (en una decisión que no sé quién no veía venir. Hasta yo, que nunca vi el programa, sabía que lo elegiría). Le agradezco de todo corazón por no destruir el planeta y el ordenamiento cósmico al continuar con la costumbre de una modelo saliendo con un futbolista (o en este caso, un par de tristes 'aspirantes a'). Entre ustedes se entienden.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Vacaciones 2008: Un esperado resumen, parte uno: Tongoy.


Hola a todos. Espero que estén bien y que les esté yendo bien en lo que hagan. Yo hace tiempo que me debía dejar caer por estos lados para contar el resto de mi aventura en cualquier otra parte que no fuese Santiago. El tiempo ya no está como para contar sobre las vacaciones, pero mala cuea no más. Además, si quiero seguir hablando sobre otras cosas (que, sin bromas, se empiezan a apilar) debo terminar esto. Para ser breves, en realidad nada fue tan entretenido como el viaje de ida a Tongoy (como para contarlo, porque las vacaciones estuvieron buenas, pero no todo es para contarlo), así que esta entrada será más que nada un lindo envoltorio para estas buenas vacaciones.

El demorarme en escribir también hizo que me olvidara de bastantes cosas, pero sobre Tongoy recuerdo haberlo pasado muy bien con mis primos y haber conocido a los primos de mis primos (que no son mis primos :P), haber ido a la fiesta más pokémona de mi vida (y que espero (Dios mediante) que no se repita) donde bailé en la oscuridad absoluta canciones que gracias a Dios (ando más religioso que nunca, se me pegó de la semana santa seguramente) ya olvidé. Sólo diré que Daddy Yankee ya es pasado en el mundo del reggaeton, y hoy los emperadores son otros. Y yo que daba por muerto a este especial baile como el 2007... al parecer me anduve equivocando.

¿De qué más me acuerdo? Bueno, de la niña de azul de la micro que estaba bien rica, pero a la que obviamente no le hablé (porque, seamos francos, es bien difícil hablarle a una mujer sólo porque sí. Uno siempre busca la excusa (quería tirar el gorro que tenía puesto, pero nunca se me ocurrió la manera óptima y menos sospechosa de hacerlo) para lograr algún contacto, pero en realidad la vida tendría que hacerme un flaco favor para lograr algo, como que se vuelque la micro en la que íbamos o como que quede atascada en alguna parte... a veces tener todo bajo control no ayuda tanto... ¡invoco al caos!). Y más encima después pasó por fuera del restaurant donde estábamos comiendo. Aunque bueno, como me pasa siempre, seguramente estaba pololeando o andaba detrás de un loco.

También me acuerdo de la conversación que tuve con mi tío principalmente sobre la familia y sobre el tan agraciado trío de hermanos que conformamos mi hermana, mi hermano y yo, quienes estamos solos y el tiempo que han (bien leído, han, no 'hemos') estado con alguien tiende a cero. Me acuerdo de la gente que conocí en las cabañas del banco (quienes claramente (y obviamente no los culpo) me conocían como 'el perdido'), el amigo (uno más) de mi tío que tenía una voz pastosa, y la pelirroja pokemona que era una especie de cheque a fecha... peeeeero hasta por ahí no más. Obviamente me acuerdo de las empanadas de ostión-queso (las mejores), camarón-queso y macha-queso que nos comimos con mi siempre apañador primo... se me hizo eso sí con la loco-queso (no soy muy fanático del loco, me gustan las locas (no los homosexuales pasivos)). Me acuerdo de las cabañas 'momo' (mientras mi socio poco después fue casi desmaterializado por un motociclista), de las cientos de fotos que tomamos (mención especial es aquella donde salgo oliendo la flor), de la película Exterminio que nunca vimos (porque en realidad no la había llevado :P (en todo caso después vi las dos y son como las weas)) y de mi caminada extraña con hawaiianas (¡me cargan!), del berries y de los completos del carrito, del bingo y de los extraordinarios churros. Y por supuesto, de la tranquilita playa donde hasta llegué hasta las boyas jeje (yo lo veo como crecimiento personal).

En resumidas cuentas, todo estuvo la raja. La vuelta a Santiago fue perfecta, así que no hay nada que contar. Al final me alargué igual (a estas alturas no sé quién no lo veía venir) así que partiré este resumen en dos. La primera parte ya fue, y consistió en Tongoy. La segunda parte será sobre el sur, donde fui con otros tíos a Vegas de Itata (dejémoslo en el sur no más) y a 'cerca de' las Termas de Chillán (porque no fue en el complejo mismo jojo).

Ya, me despido por ahora, que les vaya bonito.
¡Chau!

PD: Obviamente el nuevo nombre del blog se dio por mi aventura entre las ciudades de Los Vilos y Tongoy, donde un profeta usó ese dicho para contar mi aventura antes que ocurriera. Yo sólo cumplí con los designios del destino.

martes, 4 de marzo de 2008

Edición Especial: Cagón.


Hola a todos. Me tomo un "descanso" del tema de las vacaciones un segundo (después de todo, mucha vacación aburre) para tirar unas líneas a mi amigo cagón y desearle lo mejor en su viaje (o mejor dicho, traslado) a Australia.

Mi historia con él data de séptimo año básico, nuestro primer año en el Instituto Nacional. En ese entonces no éramos amigos (yo me llevaba con otra persona al igual que él) pero nos conocíamos. En esos primeros años se le puso el sobrenombre con el que lo tildamos hasta el día de hoy, principalmente porque donde pasaba, dejaba su huella (o sea, donde fuera se mandaba alguna cagá). Así, los años fueron pasando y nos fuimos conociendo mejor, y me fui dando cuenta de lo bacán que es. Con el pasar de los años, junto con Castro (y más tarde momo y Gatica) se fue formando un grupo muy especial, ya de hermanos, quienes nos seguimos viendo a pesar de que salimos del colegio el año 2004. Muchas cosas se logran con voluntad.

El día de hoy, Andrés (ese es su nombre, por si acaso) inicia su nueva vida en otro continente, muy lejos de acá, en Australia. Allá espera tener una mejor oportunidad y lograr desempeñarse en lo que más le gusta: no tengo idea qué exactamente (pero es algo relacionado con física, informática y esas cosas). Cagón: se te echará mucho de menos, tu forma de ser (muy lamentablemente) escasea estos días, pero eso te hace único y apreciable. Tu honestidad es grande, al igual que tu tenacidad, así que estoy seguro de un par de cosas: que por lo mismo te irá la raja donde sea; y que (en parte por lo mismo, ya que podrás pagarte el pasaje a Chile) nos volveremos a ver. ¡Un abrazo gigante y todo el éxito del mundo tanto para ti como para tu familia!

PD: Esa foto es notable. Claramente no es la mejor de Anderson, pero es la foto oficial de todos los homenajes, y ¿quién soy yo para romper las tradiciones?

domingo, 24 de febrero de 2008

Vacaciones 2008: La ida, segunda parte y final.

Anteriormente, en el blog sin nombre...

Fui invitado de vacaciones a Tongoy, y muchas cosas salieron mal: tomé el bus equivocado que me dejaría apenas a mitad de camino, todo por confiado y porque después nadie me dijo que estaba mal. Entonces ahí estaba, estancado en Los Vilos y esperando el bus de la salvación que me llevara a mi destino.

Mi quemado de camionero se desarrolló más temprano de lo esperado, ya que las horas pasaban y ningún bus útil pasaba. Pasaron muchos buses hacia Salamanca, un lugar que apenas había escuchado. No tenía idea que tanta gente necesitaba trasladarse a dicha localidad, quizás qué hay allá de bueno, espero saberlo algún día. Así pasaban los minutos y la gente se rotaba, es decir, unos se iban y otros llegaban, dejando al grupo en una cantidad cercana a las 10 personas. En un momento llegó una madre con su hija (eso parecía) y ese encuentro fue bastante especial. La señora estaba un poco molesta de tener que haber llegado ahí, mientras su hija (eso parecía) permanecía en silencio. No recuerdo dónde tenían que ir, pero debían tomar otro bus, tal como este servidor. La señora hace una llamada telefónica que me marcará de por vida (al igual que a los otros 8 que estábamos allí). Asumo que estaba hablando con su marido, a quien le dice algo así como: "hola, sabes que estoy aca en Los Vilos y resulta que tengo que tomar un bus para (insertar acá el destino)..." Sonaba alterada, pero no más de lo normal. Hasta ese momento. Inmediatamente después de eso cambia el tono de voz a uno patológicamente molesto: "¡¡¿¿Y TÚ CREÍ QUE YO TENGO MUCHA PLATA WEON??!! AH, CLARO... TENGO QUE LLEGAR A (insertar nuevamente el destino) Y ESTOY ACÁ EN LOS VILOS!!!!..." Cada uno de nosotros se trató de hacer el leso, mientras la pobre niña observaba en silencio. Y como si lo anterior hubiese sido poco, ahora viene un nuevo giro en la conversación. La señora adopta un tono calmado en un nanosegundo y cambia el tema "Ya... y lo otro que te iba a decir era..." ¡¡¡Y LE HABLÓ DE OTRA COSA NADA QUE VER!!! Creo que era algo de ir al supermercado o algo así. Luego (para rematarla), volvió a su tono patológico y volvió a putear al pobre, tratándolo de aweonao, entre otras cosas. Realmente la llamada era asombrosa.

En fin. Después de eso no pasó mucho rato (ya era tarde en todo caso, el sol ya se estaba poniendo) hasta que por fin apareció el bus que me llevaría al norte, con destino final (UUUU) La Serena. La compañía era Tur-Bus, la que me dijeron desde un comienzo que tomara, y que ahora me llegaba a salvar. Paso mi bolso y me subo muy rápidamente, tanto que hasta dudé si le pasé el bolso a la persona indicada. Una vez arriba del bus, sentadito y contento, contesto una nueva llamada de mi tío, le digo inmediatamente que estoy arriba del bus, y él me da nuevas indicaciones para llegar donde tenía que llegar. Cuelgo e inmediatamente llamo a mi casa para avisar que estaba bien. La nueva travesía consistía entonces en bajarme en Coquimbo y tomar un colectivo para Tongoy. "Perfecto", decía yo, "en unas cuantas horas esto se habrá acabado." Pasaban los minutos y apareció el auxiliar del bus. Me pregunto dónde iba, y le conté mi historia. Me dijo que me bajara en el hospital de Coquimbo, y que allí buscara colectivos para llegar donde me dirigía. Me cobró $4000, que sumados a los $5000 que me cobró Aristóteles (el primer sabio de Pullman Bus), hacían interesante el viaje desde el punto de vista económico. Por lo menos hasta ese momento.

Luego de haber arreglado todo eso, una pelicula comenzó a mostrarse en el bus, que a pesar de estar escuchando música y tratando efectivamente de no verla, terminé viéndola igual. Se llamaba Redline (gracias imdb.com) y era bien malita. Buscaba meter romance y una insulsa historia familiar en el mundo de las carreras y de apuestas de millones de dólares (a la Fast & Furious) de una manera un poco forzada. En la hora y pico (chan) que duraba la película me dieron un brownie para comer, me sirvieron un vaso de té (con mucha azúcar) y claro, mi tío volvio a llamar un par de veces. Francamente, yo no encontraba qué decirle luego de haberle dejado claro que estaba arriba de un bus y que eventualmente llegaría a alguna parte, pero que necesitaba tiempo para aquello: "¿Dónde estay?"..."No cacho bien, creo que pasamos una ciudad que no es Coquimbo (porque he estado ahi y podria cachar que es (en serio, podría)) y bueno, el auxiliar me dijo que me bajaría en esa ciudad así que no creo que lo haya olvidado (entre otras cosas, porque lo anotó)" "Ya... fijate bien"... "..." "Oye, no te pongai nervioso" "No tío, si no estoy--"..."Y cuídate, ya chao."

Más tarde, una vez saciadas tanto mi hambre como mis ganas de ver una pelicula deficiente, me dediqué a mirar el cielo nortino mientras escuchaba a Josh Radin en mi mp4, mi fiel acompañante. En ciertos momentos esperaba caer bajo un sueño que me dejara descansar unos minutos de la tontera que estaba pasando y de la difícil posición en la que coloqué a un par de miembros de mi familia... pero al final no dormí (capaz que me hubiese pasado...). Miraba el precioso cielo estrellado de alguna parte entre Tongoy y Los Vilos (tecnicamente esto es correcto) y sólo podía esperar llegar luego. De repente, veo que pasamos un desvío que decia Tongoy, y pensé de inmediato en lo que me esperaba: llegar a Coquimbo y devolverme, para finalmente (¡¡¡AHORA SÍ!!!) llegar. Una nueva llamada de mi tío me obligó a contar lo mismo que acabo de decir.

Entonces más tarde llegué a Coquimbo, donde me dejaron en la parte alta de la ciudad, un lugar con casas relativamente nuevas y bien mononas. El auxiliar me aseguró que pasaría algo y me llevaría a alguna otra parte, para así poder llegar donde, a estas alturas, ya se hacía necesario llegar. Evidentemente, la llamada de mi tío no se hizo esperar. A todo esto, si bien he bromeado bastante con el hecho de recibir innumerables llamadas de mi tío, debo decir también (y esto seriamente) que si no hubiese sido por algunas de esas oportunas llamadas, no habría llegado de la manera que lo hice a Tongoy, sano y salvo. Esta llamada en particular fue de gran ayuda, ya que hizo que me moviera de allí y buscara un taxi que me llevara al centro, porque de los 3 minutos que estuve parado en ese paradero, nada que me sirviera pasó. Así que me moví, pero lentamente. Luego de preguntar en una Copec donde diantres estaba el terminal de buses, crucé la calle y me detuve en una parada de taxis. Un joven tocaba guitarra y se veía tan solo y aventurado como yo (el más aventurado po), así que decidí tomar un descanso y escucharlo inventar cualquier cosa. No era el mejor guitarrista de la vida, y hasta me dieron ganas de quitarle su instrumento (la guitarra) y dar jugo, pero en ese momento volví a la realidad: debía moverme.

No sé por qué dejé pasar un número indeterminado de taxis hasta que finalmente levanté la mano. Me paró un taxi que atrás iba lleno, pero que adelante tenía espacio para mí, mi mochila y mi bolso. 'Al terminal de buses', exclamé. Recibí una respuesta afirmativa (cuaquier cosa era mejor que 'voy completo') y me subí. Despues de algunas cuadras recorridas (no muchas, si el camino no fue mucho) el taxista pregunta '¿de vacaciones, Cumpa?' a lo que yo respondo que claro. Le conté parte de mi historia (obviando lo necesario para no quedar como un verdadero idiota) y el caballero ayudó aun más a mi tranquilidad al decirme que era altamente probable que hubiese algun colectivo que me llevara a Tongoy. Llegamos al rodoviario de Coquimbo y bueno, me bajé, pagué los 600 pesos de la carrera y el amigo siguió su camino con los que creo eran turistas peruanos. Lo poco que hablaron fue en un acento parecido y se veían como que los estaba llevando en una especie de viaje largo. Tenía que pararle el dedo justo a ese taxi, ¿cierto?

En el terminal habían unos cuantos buses a punto de iniciar los últimos viajes de la noche. Era más de la medianoche y los viajes se acababan por el momento (iba a decir 'por el día', pero el nuevo día acababa de comenzar). Así fuimos quedando pocas personas, todas agrupadas cerca de los taxis. Veia que llegaba uno y en vez de salir con gente, se bajaban a hacer algo. Pasaron como 10 minutos, y hable con mi tío nuevamente. Él se estaba moviendo para hablar con un familiar que vivía en la ciudad para ver la posibilidad de alojarme en su casa. No hubo éxito. Así pasaron los minutos y cuando llegó un nuevo taxi, decidí hacer algo. El siguiente taxi traía al conductor víctima de mis intentos por llegar a Tongoy. El conductor era muy parecido a James Caan (Sonny de El Padrino; el encargado del casino Montecito en la (recién cancelada) serie Las Vegas (esto hasta la temporada anterior, porque el caballero renunció)). Motivado le pregunté si existía la posibilidad que me fueran a dejar a Tongoy. James me dio todas las esperanzas del mundo mientras me decía que por supuesto que sí, que sólo tenia que esperar a lo más una media hora, pero que no existía ningún problema en el mundo. Poco antes le había hablado a una niña sólo para hablar con ella (por si las probabilidades se mostraban indulgentes conmigo, casi como cuando me da por jugar Loto) y ella se había encargado de echarme el avión abajo: 'Quiero llegar a Tongoy', 'Bien difícil lo veo...' Me hubiese visto después que el señor Caan me dejó arriba: quería sacarle la lengua a la joven, pero no la volví a ver. Ella quería ir a la parte alta... si supiera que no hay nada que tomar para la vuelta. James me hizo sentir como en casa, me dijo que esperara en la central y me llevó consigo. Me dijo que él mismo no me podría ir a dejar, ya que estaba esperando a una señora que llegaba como a las 1:30 o algo así (quizas era más tarde, tipín 2) a quien le tenía las llaves de su casa. La famosa central era un local del mismo terminal. Me dijeron que entrara y que viera la tele por mientras. El encargado de la central veia Morandé con Compañía, así que mostré mi inmediato interés en ver la caja idiota. Afortunadamente, muy poco (de hecho, sorprendentemente poco) más tarde llega un caballero pelado (sin ofender, ya me va a tocar a mí) y el señor Caan le advierte sobre mi presencia: yo estaba primero que unas cuantas ordenes locales.

Así que partimos. ¿Se acuerdan que dije que el viaje estaba saliendo económicamente conveniente hasta el momento? Bueno, caminamos al auto mientras explico mi situación, y cuando estoy echando mi bolso en el portamaletas, escucho el notición económico que me traspaso el corazón: '¿Y cuánto sale la carrera?'...'DIECIOCHO'. No daba para pensar otra cosa (a menos que al caballero le gustara expresar sus cifras en centenas, algo un poco improbable). Tragué saliva y le di pa delante nomás. No me iba a echar para atrás tan cerca de mi destino. Afortunadamente andaba con esa plata y bueno, le tuve que decir adiós. Arriba del taxi, me explayé de mejor manera en mi historia, poniendo estricto énfasis en que era una víctima de gente que me arrastró en su manto de ignorancia... todo para pedirle una rebaja. En un momento intenté pedirle una, pero fue infructuoso: el asalto estaba llevándose a cabo. Cambié el tema y conversamos un poco de ambos, para hacerlo sentirse cercano a mí... y pedirle una rebaja. Pero no resultó. Una media hora después, y luego de haberme comunicado con la persona que se mandó el error geográfico (a quien le exigí una indemnización por aquello, error que me costó 18 lucas más) así como también con mi tío, llegamos a Tongoy.

Una vez allí, la nueva problemática surgió para llegar donde tenía que ir, un conjunto de cabañas. Preguntamos en los carabineros y uno se hizo el leso y adujo que llevaba poco tiempo ahí o algo así, mientras el otro comenzó a explicarnos. Digo que el primero se hizo el leso porque luego se puso a ayudar en las indicaciones que nos daba el segundo paco. No nos sirvieron mucho las indicaciones, asi que me comuniqué con mi tío, esperando mejores. Me anduve equivocando: 'Tiene que subir el cerro y doblar para acá', 'Pero tío, no lo veo, dígame hacia dónde debemos doblar.' El taxista se involucró: 'A ver, pásame con tu tío...', 'Mire, tome la calle Urmeneta y siga derecho para acá', 'Pero caballero, para usted es fácil decir eso, deme buenas indicaciones'... La cosa es que luego de unos minutos dando vueltas por el cerro, nos ubicamos. Una vez me bajé y saqué mi maleta del auto, pensé en volver a regatear, pero lo deseché de inmediato: ya daba lo mismo. Así, saqué mi dinero, un poco triste de no volverlo a ver, y se lo entregué al caballero, quien me dio un apretón de manos y me deseó lo mejor. Habia llegado a mi destino: Tongoy.

PD: Este capítulo se lo dedico a mi amigo momo, quien sufrió un accidente que asustó a mucha gente (incluyéndome), ya que quedó bastante molido e incluso existía la posibilidad que le amputaran una pierna. Menos mal que se fue del Sótero del Río y donde está ahora está casi como rey, se ha recuperado rápido y su pierna está bien. A mi moreteado socio, va esto con cariño. También un saludo a cagón, uno de mis más fieles lectores, quien se va de Chile el 4 de marzo para SIEMPRE. Buena suerte.

lunes, 11 de febrero de 2008

Vacaciones 2008: La ida, primera parte.

Hola a todos. Sorprende el hecho de dedicar un tema a las vacaciones, dado que en realidad siempre me quejo de lo poco que salgo (lo que sigue siendo cierto) y que en realidad la primera palabra del título debería comenzar con una C. Sin embargo, la semana recién pasada tuve la suerte que me invitaran a Tongoy por unos días, cosa que sin duda aproveché, y ahora tengo un par de cositas para contar. Dividiré mi próximo relato en varias partes, probablemente tres o cuatro, y la ida constará de dos partes, porque en realidad este momento puede ser considerado como un capítulo en sí mismo, lleno de estupidez, risas, suspenso y más estupidez. Allá vamos.

Corría el domingo 3 de febrero de 2008. Yo trabajaba en lo que tenía que hacer, cuando de repente me llegó un mensaje de texto de mi primo. Estaba invitado a Tongoy, donde estaban unos tíos míos y sus hijos, y otra prima. Respondí de inmediato que sí ya que era la única oportunidad de salir que tendría, supuestamente febrero será un mes donde haré muchas cosas, pero de nuevo, es mi familia la que me dijo eso, así que hay que tomárselo con mesura. De todos modos ya encontré formas de no aburrirme en casa. Al otro día entonces me aventuré: salí de mi casa con el bolso en la espalda y mi mochila en la guata (donde llevaba un par de lecturas y mi cuaderno regalón, el de los Detroit Pistons (campeones de la conferencia del este este año, ya verán), ya que debía arreglar algunas cosas en el trabajo que estoy haciendo), dispuesto a irme a la cuarta región y pasarlo bien.

Estación Metro Tobalaba. Llamo a Tongoy para informar sobre la hora, disponibilidad de pasajes que internet me proveyó y que me iba yendo (oj). Me bajo en Estación Central y como es costumbre, me perdí. Pero nada que diez minutos caminando no arreglen. "Finalmente" llego al Terminal Alameda (donde me dijeron que fuera), pregunto en Tur-Bus y no hay pasajes. Me voy a Pullman Bus y me dicen que vaya al terminal San Borja (mi destino desde el primer momento). Así que vuelvo a la Estación Central y camino todo lo que hay que caminar para dentro del Paseo Estación para llegar allá. No conocía dicho terminal, y debo decir que es gigante (mejor dicho, será gigante) y me gustó mucho, porque creo que quedará re weno. Sin embargo (y desviándome un poco del tema) me asombra la estupidez de colocar el terminal de buses más grande de Latinoamérica (según ellos) en el centro, donde te demoras como 15 minutos más tanto salir como entrar de Santiago, además de contaminar de todas las maneras posibles. Pero en fin... líos con platas, mejor no meterse. Volviendo a mi historia, llego al San Borja, y en Pullman Bus tampoco tenían pasajes, hasta el otro día. Ojo con lo que sigue. Entonces le pedí para el 5. Le dije que me viera para Tongoy, y no había nada. Entonces le dije que me diera uno para Los Vilos. El connoisseur de la empresa entonces me preguntó si me servía, y yo le dije que sí, porque como se me dijo, Tongoy estaba antes que Los Vilos. Al no haber refutación, el pasaje fue vendido y la transacción fue hecha. Me devolví a mi casa tranquilo, ya que, si bien no me había ido ese día, me iría al otro día (uf).

Al otro día ocurrió lo mismo: el hombre equeco tomó sus cosas y partió, tranquilo, al terminal San Borja. El bus saldría a las 3 de la tarde. Llegué casi 20 minutos antes y me senté a esperar. Mientras esperaba me compré una coca-cola de medio litro (las recomiendo ya que salen heladísimas de la máquina, cosa que me encanta) y obviamente, me saqué las cosas de la espalda. En la espera vi una máquina de Tur-Bus que decía Tongoy, en ese momento pensé que probablemente debí de haber comprado boleto en ese bus. Pero permanecí imperturbable ya que me iría pronto (...). Y dieron las 3 y el bus no apareció. Se acabó la bebida, se fue el Tur-Bus y bueno, sólo cabía seguir esperando. La gente a mi lado también esperaba ese bus, así que permanecí en calma. Finalmente llegó el famoso bus y, como es debido, nos subimos. Al momento de pasar las maletas se me preguntó a dónde iba, y yo dije confiado "Tongoy". El segundo connoiseur me dijo algo como "entonces te dejamos en el cruce" y metió mi maleta dentro de la máquina. Salimos del terminal como a las 3:40 con destino a Los Vilos, y yo, obviamente, me iba a bajar antes, en el famoso cruce.

Ahora llegó el momento de hacer la pausa que algunos estaban esperando. Felicitaciones a quienes se dieron cuenta (excepto mi prima, a menos que lo haya sabido) del horroroso fallo geográfico que cometí tanto yo como el vendedor de Pullman Bus, así como también el encargado de las maletas del bus que tomé. Resulta que Los Vilos queda mucho más al sur que Tongoy, de hecho, es la comuna más al sur en la IV región, mientras que Tongoy queda bastante más arriba, en el tercio superior de la región (si se quiere), en la región de Coquimbo. ¿Por qué cometí tal error? Por confiado. Dos personas, cuyas identidades no revelaré, me dijeron con absoluta confianza que Tongoy estaba antes de Los Vilos. Yo creí de inmediato cuando la recomendación vino de una persona que va continuadas veces a esta última localidad. De todos modos, asumo parte de la culpa al no ser incrédulo, ya que nunca busqué en ningún mapa (y además, absolutamente nadie me dijo lo contrario) si esto era cierto. Así no más son las cosas.

Entonces estaba yo metido en ese bus que me dejaría casi a mitad de camino. Yo leía un texto sobre el ordenamiento partidario chileno en el siglo pasado y escuchaba música, tranquilo y enfocado en arreglar lo que me habían pedido del trabajo, cuando poco a poco me voy dando cuenta de mi error. Iba más de una hora de viaje cuando por alguna razón me di cuenta de un probable error en mi geografía. Más tarde hablé con el sabio asistente del bus (asombrado por su sabiduría me dieron ganas de conocerlo mejor) y asesorado por el conductor (quien era el único que sabía lo que estaba haciendo (menos mal)) me dijeron lo que siempre fue lo cierto: Tongoy está después (muy después) de Los Vilos. Tranquilo, como he estado todo este tiempo, recibí la noticia, que ya había sido preparada por mi hermana, quien me llamó luego que yo le mandé un mensaje de texto con la posibilidad de un error en los cálculos.

Llegamos a Los Vilos sin novedad, excepto del hecho que no sabía qué diantres hacer en una comuna que pisaba por primera vez en mi vida, y solo. Le pregunté al amigo qué podía hacer ahora, y demostró no ser tan terriblemente estúpido: me dijo que viera si habían pasajes en el terminal (wow, pero ahora viene lo realmente importante) y que si no me dirigiera a la Shell que estaba a la entrada de la ciudad, donde había la posibilidad que algún bus pasara y me llevara más cerca de mi destino final (uuuu). En el terminal pregunté (a un hombre muy parecido al niño que sale en la saga de Spy Kids, ese ruliento feo) y no habían pasajes hasta el otro día, con lo que me urgí un poco. Pero hice de tripas corazones y me animé a caminar en dirección a la Copec, ya que, de acuerdo a las indicaciones de Einstein, a la izquierda estaba la Shell. Con mi mp4 puesto caminé bajo el moderado calor de la cuarta región (que es lejos mejor que el de Santiago), dándome ánimo y diciéndome que todo saldría bien. Hasta Muse se puso con la causa: Follow through/make your dreams come true/don't give up the fight/you will be alright/'cause there's no one like you in the universe. Era imposible sentirse mal.

Así, caminando, llegué a la famosa Shell, luego de dudar un par de veces si es que había tomado el camino correcto. Una vez allí, crucé la calle y me uní a un grupo reducido de personas (digamos que eran 5). Rápidamente pregunté a una señora si estaba bien donde estaba: mi intención era tomar un bus que me llevara a Tongoy. "¿A dónde?", fue la respuesta. Repetí mi destino, y me dijeron que debía tomar un bus en dirección a La Serena, y bajarme antes (cuento repetido, pensé). La señora era bien simpática e incluso me ofreció la mitad de una empanada que se compró, la cual yo rechacé. Ella iba a, si no me equivoco, el sector llamado El Palmar, que no tengo idea donde queda (si es que existe).

Así pasaron los minutos. Mi tío llamaba constantemente (quizá demasiado), mientras pasaban buses para Illapel, Salamanca, Ovalle, pero ninguno hacia La Serena. La señora al parecer llevaba su mercadería para la casa, ya que iba muy cargada. De repente llegó un bus que decía Arica. De inmediato pensé "acá sí que estoy seguro, de más que Tongoy queda antes de Arica", y fui (luego que la señora arbitrariamente decidiera que las peticiones eran una ella y una yo (ella había partido con otro bus un rato atrás)). Me acerco al asistente y le digo "Caballero, ¿pasa por Tongoy?" Recibo como respuesta algo que no entendí y luego un "completo." Sólo atino a buscar confirmación: "¿sí, pasa?" Escucho con mucho esfuerzo un desinteresado "voy completo." Mis ganas de tomar un bus me tomaron el pelo y asumí que hacía alguna especie de recorrido completo, es decir, que pasaba por Tongoy y por todos los caminos del mundo en su ruta hacia Arica (en el momento sonaba mucho más lógico). Para volver a buscar confirmación (lo que prueba en parte cómo soy) pregunté nuevamente, y ahí el caballero se detuvo y me dijo "Amigo (por no decir "oye aweonao" (se lo agradezco)), ¡voy completo!" Ahí entendí a lo que se refería: el bus no tenía asientos. Obligados a seguir esperando. En cuanto a la señora, no pasó mucho tiempo hasta que afortunadamente encontró a un conocido en camioneta quien se llevó sus cosas, pero extrañamente no la llevó a ella, a pesar de tener una cabina trasera desocupada. Pocos minutos más tarde, un camión se detuvo y se la llevó. Se despidió de mí mientras yo seguía esperando, y además trabajaba en ese precioso quemado de camionero.

To be continued...

jueves, 31 de enero de 2008

Oda al fin de enero.

Adiós le digo a enero,
un mes decente
que después de empezar maoma
terminó como la gente.

Ganarme unos pesos,
ver series, pero también trabajar
así como salir con la gente que quiero,
fueron la tónica general.

Como este mes ya se va,
sólo me queda decirle hasta pronto
y abrirle las puertas a febrero,
del año el mes más corto.

Ojalá que cada uno
de los lectores de este blog
sepa disfrutar lo que les queda
si salen de la capital o no.

Que disfruten y descansen,
ojalá olvidando todo lo malo.
Que se bañen y se embarquen,
y disfruten a quienes tienen al lado.

Para así recibir a marzo
con las pilas bien puestas
y darle a dicho mes tan odiado
la mejor de las contiendas.

Cuídense mucho
y nos vemos por ahí
que la vida da muchas vueltas
y siempre ha sido así.

miércoles, 16 de enero de 2008

Canción Folk Sin Respuestas

Hugh Laurie la lleva. Encontré este video hace como 4 meses, pero ahora me dio por subirlo. Ojalá lo disfruten.


A veces lo más gracioso es lo que no se dice. Un saludo al Club de la Comedia.

Chau.

PD: Menos mal que me iba a desaparecer tres semanas...


Letra

Well the poor kid getting hungry,
and the rich keep getting fat.
Politicians change
but they're never gonna change that.
But you and me girl,
we got the answer right in our hands.
All we gotta do is... ?????????????

Well the winds of war are blowin',
and the tide is coming in.
Don't you be hopin' for the good times,
because the good times have already been.
But girl we got the answer,
so easy you won't believe.
All we gotta do is... ?????????????

It's so easy to see.
If only they would listen to you and me (creo).
We got to... ??????... as fast as we can.
We got to... ??????... every woman, every man.
We got to... ??????... time after time.
We got to... ??????... longer in line (de esa no estoy para nada seguro).

Well the world is getting weary
and it wants to go to bed.
Everybody's dying,
except the ones that are already dead.
The answer we're all seeking
it's staring us right in the face.
All we gotta do is...
All we gotta do is...
All we gotta do is...
(solo de armónica)

jueves, 10 de enero de 2008

Grandes Chilenos.

Hola a todos, espero que la vida los trate bien. Yo estoy bien, sigo esperando. Inicio este nuevo post con la triste noticia de que Chuck no ganó en los People's Choice Awards. Lo bueno es que solamente a mí me importa eso, así que seguimos adelante.

Hoy quería hablar de los Grandes Chilenos, una especie de consulta popular que organizó el canal de todos los chilenos (un canal al cual le estoy perdiendo todo el respeto del mundo cada día que pasa), para nombrar a los personajes ilustres de nuestra nación, cara al bicentenario. Una idea muy interesante, y que de frentón la encuentro buena, pero creo que se hizo mal, ya que podría estar un poco viciada, cosa que la hace fácilmente cuestionable. Si bien, en la historia, el 99% de las cosas son subjetivas, esta elección no hace mucho por hacer las cosas un poco mejor, y cae al final en puras leseras.

Primero, debo mencionar que hay una falta (o más bien... una ¿sobra?) de criterios por los que cada nominado era nominado. Creo que hay gente de más, como mis amigos Pablo Neruda y Gabriela Mistral... nadie me podrá sacar de la cabeza que son un par de individuos sobrevaloradísimos y que no son tan buenos chilenos como la gente cree. Pensemos en la hija de Neftalí no más, sin ir más lejos. Hablando de gente sobrevalorada: Arturo Prat. Si hoy alguien en la calle salta a salvar a alguien en la calle y muere atropellado, no es héroe. Si un defensor de los mapuche dice "al abordaje muchachos" y muere de un disparo de carabineros, no es héroe. Que me perdone mi padre si él alguna vez creyó en Arturo Prat como figura de la patria (o por extensión, como gran Chileno), pero ese caballero no existe. Es una víctima más de una guerra, sólo que estaba a cargo de su grupo. Punto. Si queremos buscar héroes, creo que Carlos Condell es un mejor chileno que él, ya que hizo encallar a la fragata Independencia con su pura astucia, cosa que Prat, al parecer, no tenía (sí tenía unos huevos bien grandes, o estaba bueno el destilado que se tomó, nunca lo sabremos). Con respecto al resto, no sé si merecen ser grandes chilenos, pero en realidad no tengo grandes problemas con ellos (excepto con uno, que viene a continuación).

En otro punto, me pregunto yo, ¿por qué está Pedro de Valdivia dentro de los nominados? Ese caballero sólo vino acá a ampliar el reino de España, es imposible que haya sido chileno. Tampoco ayudó a la emancipación, sino que se limitó a establecer nuevos territorios para el reino al cual servía, hasta que lo mataron. Y lo mejor de todo se viene ahora: ¿por qué Lautaro es uno de los ganadores? Bueno, porque la gente lo eligió... ¿pero por qué siquiera considerarlo? Lautaro era un ágil mapuche que luchaba en contra de los españoles, para sacarlos de la araucanía. La última vez que chequeé, Chile no está en esa ecuación. En resumen, estos dos amigos (cuyas fotos adornan el párrafo) estaban luchando por tierras, y la lucha era mapuche - españoles, entonces ¿dónde están los chilenos allí? Quienes nominaron a estos dos individuos se metieron en un lugar donde nunca debieron de haberse metido.

Bueno, eso con los nominados. Ahora, una observación con los no nominados. Creo que faltó (por lo bajo) un chileno, que si bien inspiró (y lamentablemente sigue inspirando) mucho odio y dividió al país, marcó una etapa en nuestro país que duró casi dos décadas: Augusto Pinochet. Después de todo, si tenemos como postulantes a Bernardo O'Higgins y a José Miguel Carrera (individuos con ideas y ansias emancipatorias reprochables por cualquier individuo que no fuese chileno y que deseara legítimamente mantener el status quo (toda historia tiene dos lados), pero que cambiaron la historia), no sé por qué no está Pinochet. Si tampoco hubiese ganado, eso está claro. Su nominación hubiera tenido un carácter más simbólico y, claramente, hubiese cumplido como un mero saludo a la bandera, pero en términos de justicia hubiese sido efectivo. Y honrando a la memoria de un gran chileno que nos dejó hace poco, Julio Martínez, va un tirón de orejas simbólico a TVN. Acá se perdieron a un gran chileno. Güichipirichi.

Bueno, para finalizar, y para quien le importe, acá nombro a mis grandes chilenos, que son: Claudio Arrau, Camilo Henríquez, Diego Portales, Bernardo O'Higgins y Vicente Huidobro. Mención honrosa para San Alberto Hurtado. No me alcanza para más, y en realidad me obligué a nombrar 5. Creo que estas personas representan buenos valores: el mérito, la responsabilidad, la disciplina, el bienestar de la mayoría y el pensar en el futuro. Y claro, hablar bonito también ayuda, sobre todo con las chicas. Finalmente, en una nota al pie un poco más seria, creo que el hecho que nuestro padre de la patria no haya salido habla mal de nosotros. Parece que, que haya sido huacho le dolió a mucha gente y le dieron la espalda al pobre Bernardo. Es como si los americanos dejaran de lado a George Washington porque tenía esclavos... si esto es como el chiste de Don Otto, que trata que al pobre le ponen los cuernos en el sillón, y él va y vende el sillón... en fin.



El salón de la fama.

Eso sería todo por hoy, me despido. Cuídense y que estén bien. Chau.

viernes, 4 de enero de 2008

¡Vote por Chuck en los People's Choice Awards!

Una pequeña forma de ayudar a que crezca la popularidad del show, que efectivamente sirva. No se saca nada con reclutar gente de acá, si no se ayuda allá. Para quienes deseen votar por Chuck en los PCA, sigan las instrucciones de esta viñeta. Es más fácil que la tabla del 1. Muchas gracias de antemano.

People's Choice Awards
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